Defusión Cognitiva: El arte de no creerse todo lo que uno piensa
- Hernan Gonzalez H
- 18 may
- 1 Min. de lectura
Tu mente es una máquina de generar historias. Es una narradora incansable que, a menudo, es bastante pesimista y dramática. El problema no es que tengamos pensamientos negativos como "no soy capaz" o "todo va a salir mal", sino que nos fusionamos con ellos. Cuando estamos fusionados, el pensamiento y la realidad son lo mismo: si mi mente dice que soy un fracaso, entonces soy un fracaso.
La defusión cognitiva es la técnica para despegarnos de esos pensamientos. No buscamos debatir con la mente ni demostrarle que está equivocada (eso solo genera más ruido). En su lugar, aprendemos a ver los pensamientos como lo que son: palabras, sonidos e imágenes que pasan por la conciencia.
Una técnica sencilla de ACT es añadir la frase: "Estoy teniendo el pensamiento de que..." antes de cualquier juicio negativo. No es lo mismo decir "Mi vida es un desastre" que decir "Estoy teniendo el pensamiento de que mi vida es un desastre". La primera frase es una sentencia de cárcel; la segunda es una observación sobre un evento mental. Otra técnica es imaginar que esos pensamientos los dice un personaje de dibujos animados con voz graciosa. Al cambiar la forma en que escuchamos a nuestra mente, el pensamiento pierde su poder de dictar nuestro comportamiento. Tú no eres tu mente; tú eres el espacio donde esos pensamientos ocurren.

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